El Juzgado de Primera Instancia 14 de Las Palmas de Gran Canaria ha condenado a la entidad bancaria Caixabank por incumplir con la obligación de informar debidamente al cliente del producto que estaba contratando, concretamente una permuta financiera (swap).

La entidad ofreció el producto al cliente como un seguro de interés para la hipoteca y al poco tiempo estaba sufriendo pérdidas. Para cancelarlo, el banco accedió a una novación del préstamo  siempre que se cancelara el swap.

Las permutas financieras o swaps se comercializaron, en su mayoría, de forma indebida, ofreciéndolas como seguros frente a las posibles subidas de los tipos de interés o de la inflación, sin explicar, ni informar, de los altos riesgos reales del producto, tratándose realmente de un producto especulativo.

El juez establece que la entidad debe indemnizar al cliente por daños y perjuicios, por el importe contratado, incluido el coste de cancelación, una vez descontadas las cantidades percibidas, todo ello más los interees legales desde la fecha de presentación de la demanda y con expresa condena en costas.