La Comisión Europea ha presentado un informe en el que considera abusivos los acuerdos firmados por los consumidores con sus entidades bancarias, en los que se comprometían a no reclamar retroactivamente lo cobrado de más por la aplicación de las cláusulas suelo.

La Comisión considera que estas renuncias “son abusivas per se, sin que sea necesario apreciar las circunstancias de cada caso concreto” y que estos acuerdos generan “un desequilibrio importante entre los derechos y obligaciones de las partes del contrato” ya que los bancos no renuncian a sus derechos de ejecución y el consumidor sí lo hace.

También se especifica que para estos acuerdos fueran transparentes, el banco tenía que haber explicado al cliente todas las consecuencias que implicaba la declaración de nulidad de la cláusula suelo que desaparecía del contrato.

El informe de la Comisión será tenido en cuenta por el Tribunal de Justicia de la Unión Europea, que próximamente fallará al respecto después de que varios juzgados españoles presentaran una cuestión prejudicial a raíz de una sentencia del Tribunal Supremo del año pasado que sí consideró estos acuerdos válidos.